Los portugueses y su contacto con el alemán
Muchos europeos viajan por los diferentes países de la Unión Europea en busca de nuevas oportunidades laborales que les permitan mejorar cada vez más su calidad de vida. Un ejemplo de lo que acabamos de mencionar es el caso de los inmigrantes portugueses que llegan a Suiza con esta finalidad. Y para lograr cumplir este cometido necesitan manejar de forma adecuada el alemán. Es por este motivo que cuando llegan se ven envueltos en una serie de procesos de adaptación e interacción con los pobladores nativos del lugar al que hayan llegado. En estos pueblos siguen un curso de alemán que desde un inicio delimita los niveles de aprendizaje. O sea, empiezan a estudiar en un nivel moderado o básico, progresivamente la intensidad va a aumentando. La gran mayoría de personas que participan en este curso son niños que aún no empiezan la escuela, tienen entre tres a cuatro años. También, siguen estos cursos adultos que migran de otros países. En sí, puede decirse que muchos de los jóvenes portugueses que viajan hacia Suiza tiene entre veinte y treinta años. Este hecho también puede verse relacionado con el hecho que los portugueses son la tercera colonia extranjera en Suiza, detrás de la de los italianos y la de los serbios. Asimismo, cabe mencionar que esta interacción de carácter idiomático se está dando en gran medida debido a que los portugueses están viajando en gran cantidad hacia Suiza. Esta cifra puede verse constatada en los número que publica la Unión Europea. Según sus investigaciones, los lusitanos poseen el segundo lugar en la búsqueda de trabajo. Supera a los franceses y se encuentra por debajo de los alemanes. Los trabajos donde emplean el alemán aprendido son los que se encuentran dentro del rubro gastronómico, del hotelero y el constructor. La gran mayoría de comunidades a las que llegan los portugueses son de índole rural, por eso, es que este ambiente promueve una mayor tranquilidad para el aprendizaje del alemán. Las empresas que contratan a los portugueses son el medio para llegar a alcanzar la integración entre estos y sus empleados. El alemán es la perfecta herramienta para lograr esto. Entre los primeros pasos para aprender el alemán, los alumnos aprenden las estructuras básicas de este y enfocan su atención en la pronunciación. Estos son los primeros pasos para que se den los primeros contactos con este idioma. Otro aspecto que es importante de mencionar es el que tiene que ver con el aprendizaje del alemán original u oficial y el aprendizaje de los dialectos alemanes que se hablan en diversas localidad de Suiza. De la mano de ambos, el siguiente paso es la traducción de palabras del portugués al alemán. Por otra parte, estos cursos son dictados a lo largo de la semana y en horarios que beneficien a los alumnos. Es decir, que no choquen con sus horarios de trabajo. Las clases impartidas se subdividen tanto para los individuos que manejan un mínimo de alemán como para los niños menores de cinco años. El objetivo a lograr es que las personas puedan aprender el alemán en un promedio de dos a tres años. Finalmente, se puede mencionar que estos cursos deben complementarse con el aprendizaje de este idioma por parte de los padres. Ya que para que los niños puedan aprender de mejor manera el alemán necesitan de un soporte.